Decenas de policías armados atacaron este jueves la residencia privada del primer ministro de Haití, Ariel Henry, durante una protesta.

EFE / AP

Puerto Príncipe, Haití

Decenas de policías armados atacaron este jueves la residencia privada del primer ministro de Haití, Ariel Henry, en el marco de un movimiento de protesta por la indiferencia de las autoridades frente a la muerte de más de una decena de agentes a manos de grupos armados este mes.

Durante el ataque a la residencia de Henry, ubicada en el sector Delmas 60, en Puerto Príncipe, se registraron daños materiales y se oyeron fuertes disparos, mientras que varios vehículos resultaron con los cristales rotos, según informaron medios locales.

El primer ministro tiene previsto regresar este jueves de Argentina, donde participó el martes en la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

Para impedir el aterrizaje del avión que lo traerá al país, los manifestantes se dirigieron al aeropuerto Toussaint Louverture de Puerto Príncipe, donde levantaron barricadas y quemaron neumáticos, provocando la paralización del tráfico.

Policías descontentos se manifestaron ayer en la capital haitiana, Puerto Príncipe, bloqueando carreteras, quemando neumáticos y disparando armas de fuego al aire, para protestar por los asesinatos de colegas a manos de pandillas. AFP

Matan siete policías

Policías descontentos se manifestaron en la capital haitiana de Puerto Príncipe el jueves bloqueando carreteras y disparando armas de fuego al aire para protestar por los asesinatos de colegas a manos de pandillas.

Las pandillas han matado al menos a 10 oficiales en la última semana; otro está desaparecido y uno más presenta graves heridas de bala, según la Policía Nacional de Haití.

Un video obtenido por The Associated Press y reconocido por la policía el jueves, probablemente grabado por pandillas, muestra los cuerpos desnudos y ensangrentados de seis oficiales tirados en el suelo, con sus armas sobre el pecho. La pandilla que los mató, conocida como Gan Grif, todavía tiene los cadáveres, dijo la policía.

Los asesinatos son solo el más reciente ejemplo de la escalada de violencia en la nación caribeña, que se ha visto afectada por guerras de pandillas y caos político tras el asesinato del presidente Jovenel Moise en 2021.

Su sucesor, que no fue electo, ha pedido a la ONU que lidere una intervención militar, pero ningún país está dispuesto a pisar el terreno.

Enfurecidos

Las muertes enfurecieron a los miembros de Fantom 509, un grupo armado de policías actuales y retirados que ha exigido violentamente mejores condiciones para los agentes.
Decenas de estos hombres recorrieron la ciudad el jueves, muchos de ellos encapuchados, con uniformes de policía, chalecos antibalas, fusiles y armas automáticas. Tomaron autobuses para bloquear carreteras e incendiaron neumáticos en toda la ciudad, dejando una columna de humo por las calles.
Muchos exigieron medidas más duras contra las pandillas y pidieron el fin del actual gobierno de Ariel Henry, que muchos haitianos consideran ilegítimo. En un momento, los manifestantes derribaron una de las puertas fuera de la casa de Henry.

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