PEDRO G. BRICEÑO

MIAMI, Florida

El cerrador puertorriqueño Edwin Díaz tuvo que ser sacado en sillas de ruedas del terreno de juego tras aparentemente sufrir una grave lesión al celebrar la victoria de su equipo contra la República Dominicana en el Clásico Mundial de béisbol el miércoles.

Díaz se puso a festejar alrededor del montículo con sus compañeros tras lanzar un noveno inning perfecto para el triunfo 5-2 que le dio a los boricuas la clasificación a los cuartos de final.

El grupo de jugadores saltaba eufórico cuando Díaz se desplomó y se sujetó de su pierna derecha.

Díaz estaba en llanto y no era capaz de poner peso sobre la pierna, al tiempo que un coach y un fisioterapeuta le prestaban auxilio para llegar a la cueva.

El hermano de Díaz, Alexis, también lloraba mientras Edwin era sacado en sillas de ruedas. Francisco Lindor, compañero de Díaz con los Mets de Nueva York y torpedero de la selección puertorriqueña miraba atónito con las manos puestas sobre su cabeza.

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