El padre Pedro De Freitas de la Catedral de Valencia en el estado de Carabobo ha sido objeto de controversia después de que se supo que expulsó de la iglesia a familiares y niños que estaban tomando fotos de recuerdo después de la primera comunión.

Según informes, el párroco consideró que la práctica era inapropiada y que violaba el protocolo de la iglesia.

La decisión ha generado una gran indignación entre la comunidad local y ha provocado un debate acerca de la libertad de expresión y la relación entre la iglesia y la sociedad. La diócesis local aún no ha emitido una declaración oficial sobre el incidente.

La patilla

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *