El mar de Weddell y el mar de Ross son dos bahías oceánicas situadas a ambos lados del Polo Sur, una al sur y otra al norte. Dos poblaciones distintas de pulpos habitan estas dos regiones, pero según una nueva investigación parecen tener antepasados comunes.

Esto indicaría que durante el último “periodo interglaciar” esa parte del continente (2,2 millones de kilómetros cúbicos) se hundió debido al aumento de las temperaturas. Hoy nos acercamos de nuevo a esos extremos y los científicos temen que vuelva a ocurrir lo mismo.

Nuestro futuro en el ADN del pulpo
Los científicos que han secuenciado los genomas de las poblaciones de pulpos de los mares de Weddell y Ross han hallado pruebas de un flujo genético ancestral entre ambas poblaciones hace unos 70.000 años, lo que sugiere que “probablemente se abrieron antiguas rutas marítimas a través de la capa de hielo de la Antártida Occidental”.

Por el momento, los científicos no saben realmente si la Antártida Occidental corre el riesgo de colapsarse por completo debido a la crisis climática. Esta es una de las mayores incertidumbres que quedan por resolver en los modelos.

Si toda la capa de hielo de la Antártida Occidental se derrumbara debido al calentamiento global inducido por el hombre, formando un archipiélago en el océano austral, la catástrofe medioambiental resultante sería difícil de imaginar.

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