El futbolista Dani Alves fue puesto en libertad provisional después de permanecer 430 días en prisión tras pagar una fianza de un millón de euros. Acompañado por su abogada, Inés Guardiola, el brasileño salió de la cárcel con un semblante serio y decidido, evitando hacer declaraciones a los medios de comunicación. El acuerdo de la fianza le permite mantenerse en libertad provisional mientras se espera la sentencia por su condena por abusos sexual.

Su “jaula de oro”
Ahora, el brasileño ya disfruta de su “jaula de oro” a la afueras de Barcelona donde esperará a la resolución de los recursos. En 2010, cuando fichó por el Barcelona, Dani Alves compró una gran mansión en Esplugues de Llobregat, muy cerca donde poco después se mudaron Shakira y Piqué. Se trata de una gran casa de más de 500 metros cuadrados con otros 600 de parcela, por la que, hace 14 años, pagaron cinco millones de euros. Una vivienda que compartió con Joana Sanz tras su separación de Dinorah Santanta. Ahora sin embargo, la modelo decidió abandonar la vivienda pàra no convivir con el brasileño tras su puesta en libertad.

La parcela tiene unas dimensiones de 655 metros cuadrados, de los cuales 543 son habitables. Consta de varias plantas, espacios abiertos, muchas salas y zonas de ocio, además de un gimnasio, una amplia terraza, garaje para albergar varios vehículos y una piscina.

Y allí disfruta de los primeros dias en libertad de los que se han conocido nuevos detalles. No ha salido en ningún momento de la vivienda pero ya ha celebrado su primera fiesta.

Al salir de la cárcel, Dani Alves se dirigió hacia su domicilio en Esplugues de Llobregat y el pasado martes celebró una fiesta con motivo del cumpleaños de Domingos Alves Da Silva, su padre. La familia lo celebró en un restaurante de Barcelona. Dani Alves no asistió pero después,sus familiares y algunos allegados, siguieron la fiesta en casa del exfutbolista.

Además, el futbolista también ha recibido la visita de dos amigos. Dos hombres encapuchados, escondiendo al máximo su rostro, y otro con gafas oscuras, entraban ayer en casa de Dani Alves. Ambos bajaron de un taxi y accedieron a la residencia del futbolista sin responder a la prensa. Los periodistas les preguntaron si eran amigos de Dani, si confíaban en su inocencia o si había contribuido en una recaudación de dinero para la fianza. Pero ambos mantuvieron silencio.

LA razón

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